
Ese es el título de una película que salió en carteleras hace como un mes en México, pero al mismo tiempo creo que son las palabras exactas que a muchas mujeres como yo, nos dice nuestra conciencia cuando nos topamos con algún tipo por el cual cacheteamos las banquetas, pero ni nos fuma.
He llegado a pensar que se trata de una "Ley de Murphy" (¿Saben a lo que me refiero?... si no saben, ¡googlénlo!) es decir, "Como a tí te gusta mucho ese chavo, a él no le vas a gustar tanto, pero al chavo que le gustes mucho, a tí no te va a gustar tanto". ¿¡A poco no!? Es que si no es una "Ley de Murphy", como explican que el chavo que nos gusta y al cual nos la pasamos mandando mensajitos, lo buscamos con insistencia en el messenger y esperamos que nos llame para salir juntos por lo cual traemos el celular en la mano tooodo el día, después de 72 horas de espera ¡no dá señales de vida!; pero en cambio, el otro chavo al que nosotras le gustamos, nos ha mandado 4 mensajitos de "Buenos días, espero tengas un excelente día", nos ha mandado 5 zumbidos en el messenger en distintas ocasiones para ver como estamos y encima se toma la molestia llamándonos al celular una noche del viernes ¡para ver como terminó nuestra semana e invitarnos a salir!
¿Por qué somos así? ¿Por qué la vida es así? ¿Por qué??? ¿Es una cadena? ¿Es el karma? ¿Es la manera en que pagamos todos nuestros pecados? Les aseguro que a mí me ha pasado en muchas ocasiones, y hasta me da coraje conmigo misma. Mis amigos dicen "Melissa, mándalo a la fregada", "Yo que tú, aunque me hablara más tarde -el chico que me gusta-, le diría que no puedo salir ya", "Nombre, mejor sal con Fulanito -el chico que no me gusta, pero que es lindo-¡él sí te contestó la llamada!"... pero ¡Oh!... ¡No es tan fácil! Y me pregunto: ¿Seré masoquista?. En fin. En la película de "A él no le gustas tanto", la protagonista logra alejarse de esos tipos que no la pelan, y al final cuando deja de pelar a uno de ellos, éste empieza a buscarla más y al final terminan juntos. Creo que tendré que esforzarme un poco más, resistir esos impulsos de mandar mensajes a quien no los merece, dejar de esperar por horas en el messenger a que se aparezca, y apagar mi celular para disfrutar más de la vida... y ¿por qué no?, darme la oportunidad de salir con alguien que sí valga la pena.
He llegado a pensar que se trata de una "Ley de Murphy" (¿Saben a lo que me refiero?... si no saben, ¡googlénlo!) es decir, "Como a tí te gusta mucho ese chavo, a él no le vas a gustar tanto, pero al chavo que le gustes mucho, a tí no te va a gustar tanto". ¿¡A poco no!? Es que si no es una "Ley de Murphy", como explican que el chavo que nos gusta y al cual nos la pasamos mandando mensajitos, lo buscamos con insistencia en el messenger y esperamos que nos llame para salir juntos por lo cual traemos el celular en la mano tooodo el día, después de 72 horas de espera ¡no dá señales de vida!; pero en cambio, el otro chavo al que nosotras le gustamos, nos ha mandado 4 mensajitos de "Buenos días, espero tengas un excelente día", nos ha mandado 5 zumbidos en el messenger en distintas ocasiones para ver como estamos y encima se toma la molestia llamándonos al celular una noche del viernes ¡para ver como terminó nuestra semana e invitarnos a salir!
¿Por qué somos así? ¿Por qué la vida es así? ¿Por qué??? ¿Es una cadena? ¿Es el karma? ¿Es la manera en que pagamos todos nuestros pecados? Les aseguro que a mí me ha pasado en muchas ocasiones, y hasta me da coraje conmigo misma. Mis amigos dicen "Melissa, mándalo a la fregada", "Yo que tú, aunque me hablara más tarde -el chico que me gusta-, le diría que no puedo salir ya", "Nombre, mejor sal con Fulanito -el chico que no me gusta, pero que es lindo-¡él sí te contestó la llamada!"... pero ¡Oh!... ¡No es tan fácil! Y me pregunto: ¿Seré masoquista?. En fin. En la película de "A él no le gustas tanto", la protagonista logra alejarse de esos tipos que no la pelan, y al final cuando deja de pelar a uno de ellos, éste empieza a buscarla más y al final terminan juntos. Creo que tendré que esforzarme un poco más, resistir esos impulsos de mandar mensajes a quien no los merece, dejar de esperar por horas en el messenger a que se aparezca, y apagar mi celular para disfrutar más de la vida... y ¿por qué no?, darme la oportunidad de salir con alguien que sí valga la pena.



Asi es melissa, bien dice el dicho:
ResponderSuprimirTRATALOS MAL Y AHI ANDARAN!
y esa es la cruda realidad
no digo que a todos, pero a la mayoria de los hombres son masoquistas =P, me consta!!.
Saludos