miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hasta que lo tenga todo.

Nosotros los seres humanos en su mayoría (por no decir todos), siempre estamos esperando a que llegue ese punto en que lo tengamos "todo" para tomar decisiones. Sí. Nos reprimimos de hacer cosas que deseamos y nos gustan, por esperarnos a que tooodo sea perfecto, tooodo este en orden, tooodo sea como queremos y tengamos tooodo el tiempo del mundo. El problema es que a veces las cosas no salen como queremos, y si nos esperamos al día en que lo tengamos t-o-d-o, vamos a perderlo todo.
Una amiga mía me contó que la mayor parte de su vida se la pasaba esperando a tenerlo todo. Cuando la invitaban al cine, decía que no; cuando la invitaban a cenar, decía que no; cuando la invitaban a una fiesta, decía que no. A todo decía que no. Sus excusas eran: no tengo tiempo, mejor cuando tenga tiempo; no tengo dinero, mejor cuando tenga suficiente dinero... pero la verdad es que ella tenía la idea de juntar todo el dinero que ganaba para comprarse un carro, una casa y luego empezar a disfrutar la vida yéndose de viaje a "muchos" lados alrededor del mundo ¡Por eso prefería no gastar y por lo tanto no salir! Así, algún día (según ella) podría tener "todo lo que soñaba".
Un día mi amiga tuvo un accidente automovilístico en carretera. Su auto dio como 6 volteretas. Ella estuvo internada para chequeo, pero asombrosamente: salió i-l-e-s-a. Literalmente fue un milagro de Dios. Dice que sintió que volvió a nacer, y lo primero que hizo después del accidente fue dejar de esperarse a tener "todo" para empezar a vivir, a disfrutar la vida que había dejado de vivir por esperarse a que un día estuviera "todo" como ella quería. Sí. Se dio cuenta que lo que estaba ahorrando pudo nunca haberlo disfrutado y que todas las veces que rechazó una invitación, que dejó a un lado a sus amigos y decidió no salir, era algo que podría haber lamentado el resto de su vida.
De manera que no debemos esperarnos a que las estrellas se alinien, que tengamos mucho dinero, que tengamos todo el tiempo del mundo, que hayamos acabado lo que sea que estamos haciendo en este momento, que bajemos los 10 kg de peso que tenemos de más, que tengamos casa y carro propio, etc. para hacer lo que nuestro corazón desea hacer.
Yo confieso que a mí me ha pasado varias veces, y me detengo de hacer cosas que quisiera hacer porque pienso: "No es el momento", "Mejor lo hago cuando tenga tal cosa", "No me va a dar tiempo"... etc. pero creo que ya no debo ser así. Hay que aprovechar las oportunidades que se nos cruzan en el camino, la salud que Dios nos da día a día, nuestra juventud, el tiempo que tenemos, nuestra familia, nuestros amigos,... ¡Todo! Tengo 26 años, y creo que no he hecho muchas cosas que me gustaría hacer porque me he estado esperando a tenerlo "todo".
Chicos, chicas: no se esperen a tenerlo todo. Puede que nunca llegue todo lo que quieren, y si es así, están dejando pasar la vida como el agua fresca corre hacia una alcantarilla. El momento ideal para tomar decisiones es ahora, aunque no haya suficiente dinero, aunque no tengas todo el tiempo del mundo, aunque aún estés estudiando, aunque aún no logras ahorrar tanto como quisieras en el banco, aunque tengas gripa, aunque tengas sobrepeso... porque si más adelante pierdes la salud, la energía, tu vitalidad, tu familia, tus amigos, tu trabajo,... etc. entonces sí: vas a darte cuenta que siempre lo tuviste "todo" pero nunca estuviste conforme, y por esperarte a tener más de todo lo que tenías, ahora no tienes nada.

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  1. como bien dicen los mayores, todos sabemos nuestras propias respuestas, pero pocas veces nos escuchamos =) o necesitamos aguien que nos los recuerde

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