jueves 22 de abril de 2010

Crème brûlée

Jules: Let's say that Michael goes into a restaurant and wants to order dessert. OK? He orders Crème brûlée. But then he decides that he doesn't want Crème brûlée. He wants something else.
Kimmy: What does he want?
Jules: Jell-O.
Kimmy: JELL-O?! Why would he want Jell-O?
Jules: Because hes comfortable with Jell-O!! Jell-O, makes him comfortable.
Kimmy: I could be Jell-O.
Jules: No, Crème brûlée can never be Jell-O, YOU could never be Jell-O.
Kimmy: I HAVE to be Jell-O.
Jules: You're never gonna be Jell-O!

Movie quote de "My Best Friend's Wedding"
(La Boda de mi mejor amigo) 1997
protagonizada por Julia Roberts (aka Jules)
y Cameron Díaz (aka Kimmy).


¿Alguna vez se han sentido muy atraídas por alguien? ¿Tanto que todo en él te parece sexy? ¿Tanto que sueñas con sentir sus brazos, sus manos, su aliento y su piel? ¿Lo deseas tanto que quisieras pasar todo un día con él para abrazarlo, besarlo y perderte en su mirada? Bueno así estaba yo. Completa y absurdamente atraída hacia alguien que supo como arrancarme suspiros a diario. ¡Sí que supo conquistarme! Eso sentí por un chico, con el que me estaba haciendo la esperanza de volver a sentir la ilusión de un beso y la timidez de una caricia, la dulzura de una palabra y el calor de un abrazo... pero de repente... este chico me dijo que no quería que le hablara jamás. Me exilió de su vida.

Cuando él me dijo eso, me sentí como si estuviera sentada en un restaurante, deseando mucho una rebanada de pastel de chocolate del menú que tanto me recomendaron. Se me hacía agua la boca, nada más de imaginarme el momento en que pudiera probar la dulzura de ese postre tan rico, suave, dulce, cremoso, perfectamente horneado y cortado en la medida exacta para deleitar mi paladar. De repente el mesero me trae mi rebanada de pastel de chocolate, y cuando estoy a punto de probarla, regresa el mesero y me pide que me salga del restaurante, porque no podía venderme pastel de chocolate a mí.

¡Qué horrible situación!

Pero además de esa cursi analogía del restaurante y el pastel de chocolate, me acordé de la escena de la película "My Best Friend's Wedding" en que Jules le dice a Kimmy que imagine que Michael (prometido de Kimmy) entra a un restaurante francés y ordena Crème brûlée, pero luego se retracta y pide Jello-O, porque se siente más cómodo con Jello-O... a lo que responde Kimmy: "Yo puedo ser Jello-O" y Jules le dice: "¡No! ¡El Crème brûlée nunca podría ser Jello-O!".

Al acordarme de esa escena, no pude evitar pensar, "Bueno, yo sólo quería pastel de chocolate. Él para mí era como un pastel de chocolate que por circunstancias de la vida, se me negó probar... pero ¿Y si yo soy Crème brûlée? ¿Y si él no quería Crème brûlée? ¿Y si él lo que quería era Jello-O?"

Gosh! ¡Yo soy como el Crème brûlée! Soy complicada pero deliciosamente delicada, me cocino a fuego lento, no soy apta para todos los paladares, puedo ser demasiado dulce que puedo llegar a empalagar, tengo una capa muy dura por fuera -como de caramelo- que hay que romper para poder llegar al centro cremosito, dulce y tibio.

Así de complicado es el Crème brûlée, y así de complicada soy yo, y quizá esté chico, no quiere a alguien como yo. Y al principio, como que no entendía por qué él literalmente me hizo a un lado... pero con toda esta analogía... me fue más fácil entender.

Quizá él quiere a alguien con el cual sentirse más cómodo, una chica más simple, menos complicada, no tan dulce, no tan difícil, más suave y más fría... como el Jello-O, que traducido es: gelatina. Yo nunca podría ser gelatina. ¡Nunca! Por más que lo intentara.

Si no me hubiera caído el veinte, y no hubiera tenido mi catarsis de hace 2 semanas, habría estado insistiendo en cambiar todo lo que pudiera que no le gustara de mí, para agradarle un poco más a él... pero si mi esencia no le agrada, no hay nada que esté en mis manos que hubiera podido hacer para cambiarlo de opinión.

En fin. ¿Cuál es la moraleja de todo esto? Primero: recordar que sí tu eres como un Crème brûlée, y te hicieron el feo porque prefieren Jello-O... ¡Ni modo! Y no trates de convertirte en gelatina, porque nunca lo vas a lograr. Él se lo pierde. En segundo: ¡Olvídate de los restaurantes y de andar pidiendo a meseros postres como "pastel de chocolate"! Mejor éntrale a las garnachas: búscate a alguien sencillo, crujiente, caliente, picante, sabroso y barato como una garnacha, de esas que encuentras en los puestitos de las esquinas.

Eso sí, .
.. éntrales sin remordimiento, ¡pero no tanto porque te vas a empachachar!.

Buen provecho.

5 comentarios? ¡Coméntale!:

  1. Creme brulee , ó jericaya . Crepa o queka , todo es delicioso, pero tu analogia s perfecta, es como si te dejaran por ser de Chivas y ellos preferirian a los pollos del America

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  2. Saben... al final resultó que al chico de la historia, sí le gusta el Crème brûlée... :-D

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  3. Jajaja, el pinche pastelito me dio tanta risa que no me pude concentrar en la lectura y por consiguiente, en comentarte ago relacionado jajaja.

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  4. Jjajajaaja ya me sentí bien luego de leer tu post, que posiblemente no seré un complicado y exquisito postre francés, pero al menos a arroz con leche y canela sí llego, lo cual en cuanto a hombres me convierte en una total loser.

    Seguiré tu consejo...me iré por las garnachas.

    Saludos

    P.d. Genial blog el tuyo!

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