Durante la Era Glacial, muchos animales morían a causa del frío. El puercospín percibió esta situación, así que empezó a vivir en grupos. De esta manera se darían abrigo y se protegerían mutuamente.Sin embargo, al juntarse unos con otros, las espinas de cada uno herían a los vecinos más próximos. Justamente, se hería a aquellos a los cuales se les brindaba calor. Esto provocaba que se separaran unos de otros continuamente, pero cuando lo hacían volvían a tener frío; así que los puercospines tuvieron que tomar una decisión: o desaparecían de la faz de la Tierra, o aceptaban las espinas de sus vecinos.
Con sabiduría, los puercospines decidieron volver, y vivir juntos. Aprendieron así a vivir con las pequeñas heridas que una relación muy cercana les podía ocasionar, porque lo que realmente importaba era el calor del otro.
Sobrevivieron.
La intimidad que desarrollamos en la comunión diaria con las personas, siempre implica que nos espinemos en algún momento. No hay ninguna relación de acercamiento -tales como la familia, amistad, noviazgo, matrimonio, equipo de trabajo, etc.- donde no haya situaciones "que nos piquen", pero depende de cada uno de nosotros decidir como restaurar esa relación para que no se pierda, a pesar de las constantes "espinitas" que ella implica.
¿Por qué digo esto? Porque yo no soy perfecta. Más bien soy bastante defectuosa, y sé que mis defectos son como "espinitas" capaces de herir a las personas con las que convivo diariamente: soy super olvidadiza, bien despistada, muy penosa, indecisa -cambio de planes como de calzones-, a veces prometo hablar por teléfono y no lo hago, me distraigo a la más mínima provocación, procastinadora de a madre, olvido fechas importantes y tengo muchos miles de defectos más. ¡M-u-c-h-o-s!
Aún así, tengo amigos a pesar de mí misma.
El problema es que a lo largo de estos últimos meses, algunas personas con las que había estado cosechando una relación de amistad, prefierieron alejarse, ya no convivir más, dejarme de hablar, eliminarme de sus contactos o poner distancia de por medio... justo cuando descubren algunos de mis defectos que son como "espinitas" de esas que "pican" en nuestro diario convivir.
Lo curioso es que poco tiempo después de que estas personas deciden retirarme su amistad, me expresan que me extrañan, o lamentan haberse alejado de mí, que sienten mucho haberse enojado, y que desean de nuevo recuperar la relación que tenían conmigo.
Por eso, aunque al principio parezca que la mejor solución para una relación de amistad que te "espina" es romper con ella; la realidad es que al romper esa relación de amistad, puedes estarte condenando a la hipotermia... y quizá poco tiempo después al ver que te falta el calor de esa amistad, quieras recuperar la relación... y sea demasiado tarde para revivirla.
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas. Sino que es aquella donde cada uno acepta los defectos del otro y consigue perdón por los suyos propios.
Eso es lo que aprendí del puercoespín.



Ojalá fuera tan fácil aceptar los defectos y conseguir el perdón...
ResponderSuprimirAlgunas veces las heridas son demasiado profundas...