domingo 10 de octubre de 2010

Sacrificios, Sueños y una Residencia Médica.

En la vida de los médicos, la etapa del Internado y la etapa del Servicio Social, son fundamentales en la formación académica... pero, hay una etapa que no todos tienen la suerte de vivir: LA RESIDENCIA MÉDICA.

La residencia médica son los años en que un médico al terminar su carrera, se dedica a especializarse en la rama de la medicina que más le gusta: llámese Pediatría, Cirugía, Oftalmología, Otorrinolaringología, Traumatología y Ortopedia, Imagenología, Medicina Interna, Anestesiología, Geriatría, Genética, Medicina del Trabajo, Medicina Familiar, Medicina del Deporte, Audiología, Anatomía Patológica, Calidad de la Atención Clínica, Epidemiología, Ginecología y Obstetricia, Medicina de Urgencias, Medicina Integrada, Medicina Legal, Patología Clínica, Radio Oncología o Salud Pública.

Para lograr hacer la especialización, hay que presentar el famoso ENARM (Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas). Dicho examen lo presentan alrededor de 26,000 médicos recién egresados, pero al final, sólo hay plazas para aceptar a 6,000 de los sustentantes. ¿Así o más canijo?

Hace un año, yo presenté el ENARM con la ilusión de ser una de las seleccionadas... y no quedé. La decepción fue muy grande. Había presentado para Medicina Interna y había decidido que era lo único que deseaba hacer, así que no puse segunda opción... y al final, aunque mi calificación había sido bastante buena, me quede a décimas del promedio mínimo para ingresar a la especialidad.

Dicen que los aviones despegan con más facilidad cuando tienen el viento en contra: así cobran fuerza y se levantan. Pues yo, muy a pesar de que en ese momento sentí el viento en contra, tomé la decisión de agarrar fuerza y levantarme de mi derrota. Esto no podía detenerme de mi sueño, y mi sueño era ser residente de Medicina Interna.

Trabajé eventualmente dando consulta médica en una farmacia por un tiempo, pero posteriormente decidí que si quería ser residente, tendría que dedicarme de tiempo completo para prepararme y estudiar. No pensaba hacer un curso "de preparación", pero cuando me encontré a una amiga que se había inscrito a uno en el Hospital General de México, me animé y en menos de una semana estaba haciendo maletas para irme a vivir al Distrito Federal por 6 meses.

Estos 6 meses, fueron indiscutiblemente meses de presión, de anhelo, de estudio arduo y de sacrificio. Decidir entre ir a pasar la tarde en el cine o estudiar un poco más, podrían hacer la diferencia entre ser una residente de Medicina Interna, o seguir siendo Médico General. Así que cada pequeño sacrificio que hacía, tenía la esperanza que culminaría en algo bueno.

Hoy en la madrugada fueron publicadas las listas de seleccionados para aspirantes a residencias médicas, y debo confesar que aunque moría de ganas por verlas a primera hora, al mismo tiempo quería prolongar la incertidumbre por miedo a sufrir de nuevo una decepción. Y es que esta vez, a diferencia del año anterior, mi pensamiento, oraciones, trabajo y esfuerzo fueron completamente destinados a un solo objetivo: entrar a la residencia. Había puesto to-do de mi parte. Había estudiado como si todo dependiera de mí, pero a partir de que presenté el ENARM, sabía que todo dependía de Dios. No había de otra más que confiar en Él.

Así que hoy 10-10-10 -¿así o más apocalíptico?- a las 4 am, prendí mi Netbook, y con manos temblorosas, busqué la lista de seleccionados en internet. Mis ojos buscaban mi número de folio dentro de la lista con una desesperación y con unos nervios, que los segundos se me hacían ¡eternos!. Cual es mi sorpresa... cuando veo que SÍ aparezco en la lista. Ahí estaba yo, en medio de los 729 seleccionados para Medicina Interna a nivel nacional.

¡Que grata sensación! Primero reí a carcajadas, luego lloré, luego dí gracias a Dios, y luego verifiqué 100 veces que sí era yo la que aparecía en la lista. ¡No lo podía creer! Fue como tener un orgasmo de felicidad. ¡Un orgasmo que me había costado mucho esfuerzo lograr!

La sensación de que todo tu esfuerzo en los 6 meses previos ha dado fruto, es algo sensacional. Sentir que al fin puedes realizar tu sueño, es espectacular. Saber que Dios es fiel y ha respaldado los anhelos de tu corazón, es maravilloso.

El año anterior que no entré a la residencia, no le reclamé a Dios. No lo hice porque sé que su plan es perfecto para mi vida, y si no entré, es porque tenías cosas mejores para mí y todo vendría a su tiempo. No me equivoqué. Llegó el tiempo, y estoy muy feliz.

Ahora, sigue ver a que hospital me van a asignar para hacer mi residencia médica de especialización en Medicina Interna. Tengo que analizarlo y consultarlo con Dios porque decidir en que hospital quieres prepararte, es tan importante como decidir que especialidad quieres hacer, o con quien te vas a casar, o cuantos hijos quieres tener.

Como decía al principio del post: la etapa de Residencia Médica, es una que no todos los médicos logran vivir, y me siento muy contenta de que tendré la fortuna de experimentarla. Desde hace tiempo era algo que deseaba, y sé que aún estando "dentro", no va a ser fácil mantenerse "dentro", porque hacer una residencia implica sacrificar tu familia y vida social, mucha presión y dedicación, guardias que parecen interminables y estrés al por mayor.

Yo estoy dispuesta a correr el riesgo, pero sólo le pido a Dios que me de fortaleza para aguantar lo que me espera.

Termino, solo para decirles (literalmente con lágrimas en los ojos), que nunca dejen de luchar por sus sueños; que una derrota no los haga decaer, sino que les ayude a tomar más fuerza para alcanzarlos. Esfuércense y sean valientes, no teman a luchar por lo que quieren y no hagan caso a la gente que crea que no tienen la capacidad para alcanzar sus sueños. Pongan siempre todo en manos de Dios, pidan que haga su voluntad y entiendan que TO-DO llega a SU tiempo.

Se despide de ustedes, la Dra. Melissa próxima R1 de Medicina Interna.

11 comentarios? ¡Coméntale!:

  1. Hola, sabes me hiciste recordar la alegría y sentimientos que tuve el día que logre entrar a la Universidad, igual y no es lo mismo, felicidades por tu residencia medica.

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  2. Felicidades, ya estas subiendo la escalera del éxito, sigue así y que ninguna metida de pie te descalabre tu espiritu :D

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  3. ¡FELICIDADES, muchas muchas felicidades!
    "Dicen que los aviones despegan con más facilidad cuando tienen el viento en contra: así cobran fuerza y se levantan." Gracias por estas palabras, un abrazo y mis mejores deseos.

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  4. felicidades melissa... que mas te puedo decir

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  5. felicidaaaadeees!!!! que Dios te bendiga!!! y gracias por compartirlo!!=D

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  6. todo por una residencia, que mediocre

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  7. Axel

    AL chile te la mamaste ( de bueno ) con tu post actualmente me encuentro por entrar al internado y coincido mucho con tu pensar qu es fundamental estos dos años que siguen yo en mi caso quiero Cirugia y creo que esto que dices , me servira de mucho para mis proximos dos años soy follower tuyo @duranaxel y espero poder seguir teniendo contacto contigo , mucha suerte en marzo y ya no tiene caso que estes a dieta dicen que no hay mejor manera de bajar de peso que ser R1 de medicina interna jeje felizidadez

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  8. hola mel, al igual que tu en el 2009 no entre, obvio llore por unos minutos y me olvide de eso para continuar esforzandome y estudiando en este año al terminar mi examen, estaba segura que era seleccionada y asi fue, Dios conoce los anhelos de tu corazon y los responde conforme a su voluntad, di el primer paso...pedia... para continuar las metas que me he planteado, cirugia pediatrica, ahora sigue ser valiente y continuar esforzandome y todos los dias preguntarle a Dios que es lo que quiere de mi y servirle...Te deseo de todo corazon que seas feliz

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  9. Felicidades Dra. Me voy a su terruño para hacer médicina del trabajo. Comparto sus emociones y esperanzas. Le deparo muchas vivencias aleccionadoras. Gracias por compartirlo y dejarnoslo saber....
    ¡¡¡Mucha suerte!!!

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  10. Es una gran inspiracon y a pesar de que no la conosco le expreso mi admiracion y respeto por la gran determinacion y entrega a tan noble profecion. Por ultimo... muchas felicidades y que todo su esfuerzo se convierta en frutos para disfrutar con sus seres queridos
    atte
    Gibraan Gonzalez
    etsudiante de medicina 2do sem

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  11. Wow, es un sueó para muchos poder hacer una residencia médica, y tu lo lograste.. y felicidades! valió la pena el esfuerzo. :)

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