martes 27 de abril de 2010

Ayudando a Google a responder dudas existenciales.

¡Ah! ¡Me encanta googlear cosas! Cuando tengo una duda, sé que todo está al alcance de un click. Lo que, más me impresiona es que ¡Google pueda responder dudas existenciales! ¡Sí! Na' más me bastó poner "porque tu no" y Google luego, luego me desplegó esas dudas existenciales que todos hemos tenido una vez... bueno si no todos, la mayoría... ¿o no?

Y como soy una persona a la que le gusta ayudar, ayudaré a Google a contestar estas dudas existenciales:

¿Por qué tú no estás?: Él o ella no están, porque donde están, la han de estar pasando mucho mejor que aquí contigo. Quizá estén en algún lugar teniendo sexo o comiendo helado... Tú en cambio, estás aquí perdiendo el tiempo leyendo mi blog. Piénsalo.

¿Por qué tu no tienes pito?: Si ella te prometió que iba a tener pito, te engañó y puedes pedir la devolución de tu dinero. La próxima vez que vayas a Tlalpan (en el D.F.) o al Triángulo (en Tampico) verifica la mercancía antes de llevarla a casa. Más vale pájaro en mano, que jarochas volando.

¿Por qué tu no me amas?: Si se lo vas a preguntar a tu novia, probablemente ella no te ama porque no le compraste esos zapatos Prada que vio en el aparador. Ni yo te amaría, por ser tan codo. Y si se lo vas a preguntar a tu novio, probablemente no te ama, porque no le diste el blowjob que te pidió. ¿Mi consejo? No se lo dés hasta que te compre los zapatos, y así todos son felices.

¿Por qué tu no eres un coche?: Lamento corregirte, pero las chicas SÍ son como los coches. Hay chicas con buena carrocería, muy buena maquinaria, buena defensa, y un cabús de lujo, pero esas chicas son como los Ferrari, Jaguar, Aston Martin, etc: "Todos las quieren, pero sólo las tendrán en sus sueños."

¿Porque tu no estas pignoise?: Paso. Ni idea de que o quienes es pignoise. No soy una sabionda. (Nota: Lamento decepcionar al que puso el quinto comentario en mi post anterior)

¿Porque tu no me quieres?: Primero antes de preguntárselo a una chica, pregúntate a tí mismo: "¿La quiero?", "¿Paso mucho tiempo stalkéandola en su facebook y twitter?", "Paso horas vigilándola desde los arbustos afuera de su casa?", "¿Hay alguna razón para que legalmente no me pueda acercar a más de 200 metros de ella?". Si respondiste que sí a dos o más de las anteriores preguntas, eres un stalker. Quizá crees que ella no te quiere, pero para tu suerte, las mujeres suelen enamorarse de hombres como tú. Te va a ir mejor de lo que esperas.


domingo 25 de abril de 2010

¿Cómo me puedo enterar de las balaceras que ocurren en Tampico?

¡Ah! ¡Qué buena pregunta!... pero muy difícil respuesta. Díficil porque en el hermoso puerto de Tampico, cada vez es más difícil acceder a información certera acerca de los acontecimientos entre sicarios y militares, lo cual se ha vuelto casi, casi el pan de cada día.

Los periódicos como el Sol de Tampico y noticieros como Punto de Vista se han hecho de la vista gorda en varias ocasiones en que ocurrieron sucesos que involucraban enfrentamientos entre sicarios y civiles, o sicarios y militares. ¿Quién no recuerda el famoso suceso ocurrido en "El Big Bang" de Plaza Cristal, en que desalojaron a todos los jóvenes que pasaban una noche de copas aquel día, y salieron casi, casi orinándose del miedo? Todos lo supimos de boca del vecino, del amigo, de la muchacha del aseo, de la cajera de Soriana, del vendedor ambulante, del primo, de la novia, del exnovio, del tío, del nieto... pero no lo supimos gracias al periódico, ni a las noticieros locales.

Los noticieros y los periódicos, se han mantenido al margen de todos los eventos que han acontecido, y cuando se han tomado el atrevimiento de "reportarlos", se limitan a decir "No se sabe cuantos cuerpos, aun no se sabe el movil de lo ocurrido, no se sabe el nombre de los involucrados, etc."

¿¡Qué caso tiene entonces!? Mejor es que no reporten nada.

En fin... ¿Cuál fue el recurso al que se vieron orillados los usuarios tampiqueños para "mantenerse informados" acerca de las balaceras?: El Twitter.

Twitter, la red social cuyo auge ha ido en aumento desde el año pasado, fue la red social colocada en la mira, como una medida desesperada de los tampiqueños, para "informar" y al mismo tiempo "acceder" a datos "precisos" acerca de "acontecimientos" que ocurren en tiempo "real" en nuestra ciudad... ¿Pero es bueno esto? ¿Depender de una red social para mantenerte "informado"? ¿De eso depende el bienestar ciudadano?
Miles de cuentas nuevas de Twitter de habitantes de Tampico se abrieron en el útimo mes, y todos lo hicieron con la motivación de que ésta sería la mejor "estrategia" para estar "bien informado"... pero para su desgracia, llegan a Twitter como si hubieran llegado al mar: sin saber nadar, sin salvavidas y con miedo al agua... es una vergüenza.

Vergüenza porque estos nuevos "usuarios" de Twitter, han convertido esta famosa red social, en un chat caótico gracias al "Tweet Chat" y al uso del hashtag #tampico. Vergüenza porque caen ante la más mínima provocación de un "troll". Vergüenza porque entran en pánico si algún usuario expresa "oí balazos por mi casa". Vergüenza porque tienen la más mínima tolerancia ante comentarios de los demás usuarios de Twitter. Y vergüenza porque se niegan a usar el Twitter de la manera convencional para expander su red social e informática, y así acceder al privilegio de pertenecer a la red social más importante del momento.

Me da pena ajena. Me da pena ajena, que en pleno siglo XXI, en que el acceso a la tecnología, la información y las redes sociales está al alcance de la mayoría de los jóvenes tampiqueños, éstos, ¡No puedan usar una red social tan simple como Twitter, para exprimirla a su máximo, y prefieran conformarse con usarla como si fuera el mIRC de cuyo auge en los 90's, ahora sólo quedan los recuerdos!

¿¡Cómo!? ¿¡Por qué!? En miles de ciudades en el mundo, el Twitter ha sido una herramienta para informar, y acceder a información cuando los usuarios lo usan de manera adecuada, ¡Y no puedo entender por qué en Tampico no pueden hacerlo de la misma manera que el resto!

Usar Twitter de manera adecuada implica tener conocimiento de la importancia de seguir a las personas que puedan aportar algo importante para tí. Implica tener en cuenta que al seguir sólo a celebridades de Twitter no implica que ellos ya son tus amigos y siempre te vayan a contestar. Implica tener en cuenta que hay muchos "trolls", cuyo afán es crear caos, y no puedes ceder ante la más mínima provocación. Implica saber que los trending topics son útiles algunas veces, y divertidos en otras ocasiones. Implica conocer que cada usuario tiene la libertad de expresarse, y no puedes pedir que un "moderador" lo bloqueé por alguno de sus comentarios. ¡Implica saber que el Twitter no es un chat!. Implica saber que existen muchos tipos de hashtags además de #tampico. Y lo más importante de todo: usar Twitter adecuadamente, implica tener en cuenta que NO TODO LO QUE LEAS EN TWITTER ES VERDAD, pues muchas veces surgen rumores (hoax) que no pueden ser confirmados, así que hay que saber discernirlos de las noticias reales.

Estos son pasos tan simples de seguir, pasos mucho más fáciles de seguir que los de uso del Facebook, pero aún así... estoy completamente segura, que aún leyendo los anteriores pasos, muchos tampiqueños "pseudotwitteros" no podrán hacer uso adecuado de Twitter como la herramienta informativa que es, para enterarse de las balaceras que ocurren en Tampico.

No podrán hacerlo porque prefieren la incertidumbre, el caos, la psicosis social, las provocaciones, la intolerancia hacia los demás, y porque prefieren la comodidad de seguir malinformados, tal como los han acostumbrado el Sol de Tampico, el Diario de Tampico, Punto de Vista, etc.

Lástima. Qué lástima. Ojalá, y tú que lees esto, no estés siguiendo esa mañita de usar el hashtag #tampico en todos los updates que escribes, sintiéndote el Social Media Expert del momento, porque abriste tu cuenta de Twitter hace 1 semana y ya te siguen 80 followers, y sintiéndote soñado porque el otro día empezaste a seguir a @LadyGaga y @Shakira y una de ellas te puso una carita feliz, y porque como ya eres supertwittero y estás "suuuperinformado de todo lo que pasa en tu ciudad" estás a punto de organizar el primer evento twittero de Tampico en que conocerás a otros que están igual o peor que tú.

Repito: ¡Qué lástima! #FAIL

P. D. Para más información escucha el Podcast con Pelotas VS. #infotampico.



jueves 22 de abril de 2010

Crème brûlée

Jules: Let's say that Michael goes into a restaurant and wants to order dessert. OK? He orders Crème brûlée. But then he decides that he doesn't want Crème brûlée. He wants something else.
Kimmy: What does he want?
Jules: Jell-O.
Kimmy: JELL-O?! Why would he want Jell-O?
Jules: Because hes comfortable with Jell-O!! Jell-O, makes him comfortable.
Kimmy: I could be Jell-O.
Jules: No, Crème brûlée can never be Jell-O, YOU could never be Jell-O.
Kimmy: I HAVE to be Jell-O.
Jules: You're never gonna be Jell-O!

Movie quote de "My Best Friend's Wedding"
(La Boda de mi mejor amigo) 1997
protagonizada por Julia Roberts (aka Jules)
y Cameron Díaz (aka Kimmy).


¿Alguna vez se han sentido muy atraídas por alguien? ¿Tanto que todo en él te parece sexy? ¿Tanto que sueñas con sentir sus brazos, sus manos, su aliento y su piel? ¿Lo deseas tanto que quisieras pasar todo un día con él para abrazarlo, besarlo y perderte en su mirada? Bueno así estaba yo. Completa y absurdamente atraída hacia alguien que supo como arrancarme suspiros a diario. ¡Sí que supo conquistarme! Eso sentí por un chico, con el que me estaba haciendo la esperanza de volver a sentir la ilusión de un beso y la timidez de una caricia, la dulzura de una palabra y el calor de un abrazo... pero de repente... este chico me dijo que no quería que le hablara jamás. Me exilió de su vida.

Cuando él me dijo eso, me sentí como si estuviera sentada en un restaurante, deseando mucho una rebanada de pastel de chocolate del menú que tanto me recomendaron. Se me hacía agua la boca, nada más de imaginarme el momento en que pudiera probar la dulzura de ese postre tan rico, suave, dulce, cremoso, perfectamente horneado y cortado en la medida exacta para deleitar mi paladar. De repente el mesero me trae mi rebanada de pastel de chocolate, y cuando estoy a punto de probarla, regresa el mesero y me pide que me salga del restaurante, porque no podía venderme pastel de chocolate a mí.

¡Qué horrible situación!

Pero además de esa cursi analogía del restaurante y el pastel de chocolate, me acordé de la escena de la película "My Best Friend's Wedding" en que Jules le dice a Kimmy que imagine que Michael (prometido de Kimmy) entra a un restaurante francés y ordena Crème brûlée, pero luego se retracta y pide Jello-O, porque se siente más cómodo con Jello-O... a lo que responde Kimmy: "Yo puedo ser Jello-O" y Jules le dice: "¡No! ¡El Crème brûlée nunca podría ser Jello-O!".

Al acordarme de esa escena, no pude evitar pensar, "Bueno, yo sólo quería pastel de chocolate. Él para mí era como un pastel de chocolate que por circunstancias de la vida, se me negó probar... pero ¿Y si yo soy Crème brûlée? ¿Y si él no quería Crème brûlée? ¿Y si él lo que quería era Jello-O?"

Gosh! ¡Yo soy como el Crème brûlée! Soy complicada pero deliciosamente delicada, me cocino a fuego lento, no soy apta para todos los paladares, puedo ser demasiado dulce que puedo llegar a empalagar, tengo una capa muy dura por fuera -como de caramelo- que hay que romper para poder llegar al centro cremosito, dulce y tibio.

Así de complicado es el Crème brûlée, y así de complicada soy yo, y quizá esté chico, no quiere a alguien como yo. Y al principio, como que no entendía por qué él literalmente me hizo a un lado... pero con toda esta analogía... me fue más fácil entender.

Quizá él quiere a alguien con el cual sentirse más cómodo, una chica más simple, menos complicada, no tan dulce, no tan difícil, más suave y más fría... como el Jello-O, que traducido es: gelatina. Yo nunca podría ser gelatina. ¡Nunca! Por más que lo intentara.

Si no me hubiera caído el veinte, y no hubiera tenido mi catarsis de hace 2 semanas, habría estado insistiendo en cambiar todo lo que pudiera que no le gustara de mí, para agradarle un poco más a él... pero si mi esencia no le agrada, no hay nada que esté en mis manos que hubiera podido hacer para cambiarlo de opinión.

En fin. ¿Cuál es la moraleja de todo esto? Primero: recordar que sí tu eres como un Crème brûlée, y te hicieron el feo porque prefieren Jello-O... ¡Ni modo! Y no trates de convertirte en gelatina, porque nunca lo vas a lograr. Él se lo pierde. En segundo: ¡Olvídate de los restaurantes y de andar pidiendo a meseros postres como "pastel de chocolate"! Mejor éntrale a las garnachas: búscate a alguien sencillo, crujiente, caliente, picante, sabroso y barato como una garnacha, de esas que encuentras en los puestitos de las esquinas.

Eso sí, .
.. éntrales sin remordimiento, ¡pero no tanto porque te vas a empachachar!.

Buen provecho.

martes 20 de abril de 2010

La fidelidad

Una de mis amigas, se jactaba diciendo "Yo siempre he sido fiel". Y bueno, ella tenía razón, hasta cierto punto, porque durante los años que vivimos en Tampico, donde anduvo de novia de 3 individuos diferentes, nunca salió con otro hombre.

¿Pero realmente "ser fiel" era su manera de ser?

Ella lo veía así. Y muchas personas, como ella, lo ven así. Creen que ser fiel es una "manera de ser". Como diciendo: "Hay gente que es simpática, hay gente trabajadora, hay gente bondadosa, hay gente celosa, hay gente tímida, etc... y hay gente fiel como yo."

Pues no. Yo creo que ser fiel no es una forma de ser. Más bien ser fiel es una circunstancia. Y claro, no podemos negar que hay hombres y mujeres, que son infieles con mucha facilidad y lo hacen con toda la desfachatez del mundo, sin remordimiento alguno. Ese tipo de personas, son capaces de ligar al instructor de pilates, a la mesera, al desconocido en la sala de espera del dentista, a la cajera del supermercado, al que espera el autobús en la parada... en fin, donde sea, a quien sea y aún teniendo un novio o novia.

Bueno, en el caso de estas personas, sí podríamos decir que ser "infieles" es su manera de ser. Lo traen en la sangre. No pueden evitarlo. Y quizá se esfuerzen por ser fieles a sus parejas por los primeros meses, semanas, o días en los que se sienten "enamorados", pero al final, siempre terminan cayendo en la infidelidad. Lo llevan dentro. Ser infiel es su forma de ser. No lo pueden cambiar.

La fidelidad por otra parte... no es una forma de ser, sino que es una circunstancia. ¿Por qué? Porque quizá nunca le hayas puesto el cuerno a tus antiguas parejas, y hasta el momento de hoy, nunca has sido infiel, pero eso no asegura que "esta cualidad" permanezca a través del tiempo.

Mi amiga, la cual tiene novio, tuvo que venirse a la Ciudad de México a estudiar. Los primeros días en esta nueva ciudad le fueron muy difíciles, pero un día conoció a un chavo caballeroso, inteligente y muy simpático. Él la ayudó a adaptarse a la capital. La convivencia diaria hizo que se agradaran cada día más. Con el pasar de los días, ambos se empezaron a gustar.

¿Qué creen que pasó?
Sí, eso pasó.

¿Pero que no era una chica fiel, según ella?
Sí. Pero las circunstancias hicieron que dejara de serlo.

¿Entonces no era fiel?
Había sido fiel, hasta ese momento... lo cual NO es lo mismo, porque la fidelidad no es algo que se lleve en la sangre.

Ella fue fiel, hasta que dejó de serlo. Y muchos de nosotros, quizá hemos sido fieles hasta ahora, porque no hemos estado expuestos a circunstancias extremas que nos hagan sentir vulnerables y caigamos en la tentación de salir con alguien más, de besar a alguien más, de desear a alguien más... que no es nuestra pareja.

Entonces no lo olvides: Ningún hombre "es" fiel. Ninguna mujer "es" fiel...

A lo mucho, "te está siendo" fiel, o "hasta ahora" te ha sido fiel. Y "suponemos" que lo ha sido.

Nadie sabe a ciencia cierta cuanto puede durarte la fidelidad... si es que existe.

domingo 18 de abril de 2010

The Cranberries en Tampico... Nuevas Fechas.

Hace 1 mes aproximadamente, todos teníamos la ilusión de que por primera vez se presentara un grupo de talla internacional en la ciudad de Tampico... pero para nuestra mala suerte, The Cranberries, canceló su gira por latinoamérica al enfermar la vocalista principal Dolores O' Riordan.

Bueno, pues para nuestra fortuna, reprogramaron el concierto cancelado en Tampico, y el grupo irlandés se presentará en nuestra ciudad el día 22 de septiembre del 2010 en el Auditorio de la Expo Tampico.

Si tu eres de los que conservó sus boletos del concierto cancelado... ya la hiciste. Tu boleto es válido para este nuevo concierto. Pero si pediste que te devolvieran el dinero... lamento decirte que vas a tener que comprar tu boleto de nuevo...

¡Les dejo los precios de los boletos por si les interesa ir!

Precio de los boletos para el concierto de The Cranberries en Tampico el 22 de septiembre del 2010 a las 21:00 hrs, en el Auditorio de la Expo Tampico.

Platino: $1,000
Oro: $850
Plata: $700
Preferente: $550

General Lateral: $400
General Central: $200

**Los boletos ya están a la venta

Mapa de los asientos:



Bueno, pues esperemos que este nueva fecha del concierto de The Cranberries en Tampico, no sea pospuesto de nuevo por causas de fuerza mayor... tipo las balaceras que ahora son el pan de cada día en Tampico... ¿o no?

viernes 16 de abril de 2010

Las mujeres no tenemos llenadero.

"No era lo suficientemente bueno para ella." Eso me dijo un amigo cuando empezó ha hablar de la razón por la cual su novia terminó con él años atrás. Yo me quedé pensando mucho en esas palabras. Él me decía que, durante el tiempo que anduvo con ella, él cambio todo lo posible, para poder satisfacerla. Cambió su conducta, su manera de hablar, sus creencias, sus amistades, sus planes... su todo. Él quería cambiar, para poder estar a la altura del novio que ella quería, pero aún así ella lo dejó. Nada de lo que hizo fue suficiente.

Así que me puse a pensar: ¿Realmente nada satisface a una mujer? ¿O sólo a ella nada le satisafacía? Pues para mi asombro, después de una larga reflexión, llegué a la conclusión de que nada satisface a una mujer, porque las mujeres no tenemos llenadero.

Sí. Así como lo oyes.


Decirle a alguien "no tienes llenadero" se usa para señalar que se trata de una persona que siempre quiere más, y más, y más: ya sea más trabajo, más dinero, más comida, más sexo, más conocimiento, más compras, más diversión, más lo que sea... sin sentirse satisfechos. Pues cuando se trata de hombres... las mujeres la mayoría de las veces no estamos satisfechas. Hagan lo que hagan ellos. Nada nos satisface.

Así que decidí escribir este post en base al libro de Fabio Fusaro titulado "Mi novia", para poder ayudar a mi amigo a entender su situación, y a tí estimado lector que como él, alguna vez trataste de cambiar por una mujer... y no lograste satisfacerla.

Primero que nada, póngamonos a pensar: ¿Qué necesita una mujer para que sea completamente feliz con un hombre? Para que una mujer esté feliz con un hombre éste tiene que ser guapo, galante, romántico, alto, varonil, buen compañero, excelente amante, casi como un hermano, tan bueno como su padre, excelente maestro, buen cocinero, con conocimientos de mecánico, eléctrico y de plomero, comprensivo como psicólogo, muy audaz, fuerte, bastante comprensivo, altamente tolerante, super prudente, algo ambicioso, muy capaz, muy valiente, decidido, super confiable, lo más respetuoso que se pueda, muuuy apasionado, y sobre todas las cosas sol-ven-te.

Y bueno, supongamos que tú mi querido lector, tienes todas las cualidades antes mencionadas... menos la de mecánico. ¿Pues qué crees? ¡De nada sirve! Porque probablemente tu chica en alguna oportunidad, te va a soltar una frase como: “¡Ay, mi carro está haciendo un ruidito raro! Si supieras un poco de mecánica podrías ayudarme... pero con eso de que no sabes cambiar ni una llanta... Por cierto, ¿¡Sabías que el novio de Nayeli le cambió el motor a su carro el otro día!? Creo que le tendré que hablar a él.”

-¿¿¿¡Qué todo lo demás no sirve!???- Te preguntarás inmediatamente. En ese momento mi estimado lector, lamento decirte que NO.

Y aún, si tuvieras todas las cualidades antes mencionadas, incluyendo la de mecánico, hay otras cosas implícitas que tendrías que tener en cuenta, como por ejemplo: no ser celoso, pero tampoco parecer como que no te interesa. Tener otras actividades, pero no dedicarles más tiempo a esas actividades que a ella. Darle su espacio, pero mostrarte preocupado por saber donde estuvo. Y muy importante: no olvidar las fechas de cumpleaños, aniversario de novios, de primer beso, de casamiento, graduación, santo, última menstruación, cumpleaños de la madre, padre, abuelitos y hermanos.
- ¿Y sería eso suficiente para que una mujer fuera completamente feliz al lado de un hombre????- Volverás a preguntarte. Pues lamento decirte mi querido amigo, que la respuesta de nuevo es NO. Pues aún si tuvieras todas esas cualidades, y supieras de memoria todas las fechas de aniversarios habidas y por haber; eso NO garantiza el 100% de la felicidad de las mujeres, porque podrían sentirse inmersas en una vida de sofocante perfección y de repente fijarse en el primer vago, borracho y golpeador que se les cruce en su camino (lo cual ocurre más a menudo de lo que te imaginas...).

Además, cuando menos te lo esperes, un día aunque hayas logrado cumplir con todos los requisitos anteriores, ella encontrará nuevos motivos para su insatisfacción: que no eres lo suficientemente comprensivo, que no la escuchas, que estás demasiado pendiente de ella, que comes mucho, que eres muy remilgoso, que vas a jugar fútbol, que no haces ejercicio, que no quieres a su mamá, que hablas más con su mamá que con ella, que no te cortaste el pelo, que eres casi metrosexual, que no te afeitaste, que te bañás muy seguido, que en lo único en que piensas es en el sexo, que ella sexualmente ya no te interesa como antes, que no te caen bien sus amigas, que de seguro quieres con una de sus amigas, que vas a comer muy seguido con tus amigos, que se ven muy poco, que se ven mucho, que nunca le haces regalos, que los regalos que le haces no se los das con amor, que no usas servilletas, que le dedicas mucho tiempo al estudio, que no estudias, en fin… equis motivos. Y por más que intentes modificarlos, aparecerán invariablemente otros equis motivos para que te siga castrando la existencia.

Y bueno, lo que no sabía mi amigo en cuanto a relaciones, es que si tu novia se empieza a alejar de tí porque te está dejando de querer, o porque le empieza a gustar otro tipo, es muy probable que ella te eche la culpa a tí, por alguno de los ítems mencionados anteriormente o alguno similar... y tú, en tu afán por retenerla, vas a hacer lo imposible por cambiar... pero te tengo una muy mala noticia: por más que cambies lo que cambies, como quiera la vas a perder igual.

El punto de todo esto, es que entiendas, que en estos casos el problema no está en tí, sino en ella... o lo que es peor, en algún tercero del cual ni enterado estás.

Así que, estimado lector: no te sientas culpable, de que tu relación se terminó porque tú no cambiaste equis o ye cosa. Aunque hubieras tratado de ser más inteligente, o más tonto, o más bueno, o más malo, al final no se iba a quedar contigo. No trates de satisfacernos. No se puede. Por eso yo nunca andaría con una mujer. Simplemente porque las mujeres no tenemos llenadero.

domingo 11 de abril de 2010

Hola. Mi nombre es Melissa y soy una mujer que ama demasiado. Parte 2.

La palabra idealizando no era una que usara en mi vida diaria muy a menudo, pero reflexionando al respecto de ésto, me di cuenta que mi amigo tenía razón. Yo amaba a estos hombres, no por lo que eran, sino por lo que podrían llegar a ser si se quedaran conmigo. Los idealizaba. Asumía una tarea de querer compensar, todo lo que les había hecho falta desde antes de que nos conociéramos, y veía su incapacidad de amar, adicciones, depresión, indiferencia o inaccesibilidad como una señal de que no los habían amado suficiente.

De esta manera interpretaba mi propia versión del cuento de "La Bella Durmiente" en que ellos eran como la princesa que yacía dormida en espera de la liberación que llegaría con el beso del verdadero amor, y yo sería ese príncipe decidido a salvarlos. ¡Sentía que tenía que luchar por ellos!

Aquellos hombres por los que no tenía que luchar, nunca me atrajeron. Si eran demasiado agradables, acogedores, centrados, decididos, amorosos, cariñosos, buenos, perseverantes, etc... me parecían aburridos. No representaban un desafío para mí. Me hacían sentir torpe. Me hacían sentir que no me necesitaban. La única forma en que yo podía, o más bien, sabía estar con alguien, especialmente un varón, era si él me necesitaba.

¿Cómo lo descubrí? Bueno, no fue fácil. Como dije anteriormente, mientras leía el libro, sentía que cada palabra iba quebrando el molde o patrón, al que me había aferrado a lo largo de los años en mis relaciones, pero al mismo tiempo tuve que hacer una profunda reflexión sobre por qué me era difícil dejar "ese molde", y para poder explicarles lo que surgió de mi reflexión es necesario hablar de mí...y de mi papá, el cual ha sido el hombre con el que más he convivido a lo largo de mi vida.

Mi papá, siempre ha vivido con nosotros. Siempre ha sido buen proveedor y considero que ha sido un muy buen padre... pero mi papá desde que tengo uso de razón, casi no está en la casa. Y digo casi, para no decir nunca. Siempre ha tenido dos trabajos; así que se va a las 6 am, y regresa a las 10 pm. Trabajaba de Lunes a Sábado, y por lo general, los Domingos aunque no trabajaba, como quiera siempre "tenía cosas que hacer" y se iba desde temprano para llegar ya muy entrada la noche. Las muestras de afecto que recuerdo de él durante mi niñez, eran cuando estaba ya dormida en la cama y sentía su beso en la frente o cuando me daba un abrazo rápido, justo antes de irse a trabajar.

Luego, cuando mi papá sí llegaba a estar en la casa... era como si no estuviera. Siendo un hombre muy serio y responsable, cuando estaba en la casa siempre estaba preocupado pensando en su trabajo, haciendo llamadas, reparando cosas, atendiendo más clientes, hablando con empleados, etc. Aunque vivía en la casa, siempre estaba como ausente. Parecía que no nos necesitara ni a mi mamá, ni a mi hermana, ni a mí... pues ni caso nos hacía. Y aunque nos proveía de todo, siempre sentía que faltaba algo que no me daba: TIEMPO.

Así que cuando estaba en la casa, yo me desvivía por él. Le hacía muchas preguntas para que me pusiera atención. Le hacía toda la plática que podía, para que me hablara de algo. Me hacía la graciosa, para que pudiera reírse conmigo, y retenerlo lo más que pudiera. No era suficiente. Al final, siempre tenía que irse a "trabajar"...

En fin... creo que por todo lo anterior, se desarrolló en mí un sentimiento muy raro: si pudiera ser capaz de retener la atención de alguien, lograr que me escuche y me dedique sólo un poco de su tiempo, sería más que suficiente para mí. No importaba que no tuviera nada que ofrecerme, con dedicarme su tiempo, sería más que feliz. Sería una manera mía de reinvicarme y de confirmar, que mi plática, preguntas, bromas, comentarios y demás, sí son importantes. Además, considerando que mi papá es una persona muy seria y excesivamente responsable, siempre me han atraído los hombres que representaran lo que a él le faltaba: hombres juguetones, despreocupados, simpáticos y de buen sentido del humor. Creo que también los buscaba así, para recrear la diversión y excitación que le faltaba a mi vida, porque en cierta forma, yo también soy seria, muy responsable e introvertida hasta cierto punto.

Por otra parte, el hecho de que los hombres que más me atraen son aquellos que parecen "necesitados" tiene sentido, si entendemos que mi deseo de ser amada se combina con un miedo de que me esquiven y se ausenten como a veces hizo mi padre. Si es un hombre que es todo lo que quisiera, y además es "autosuficiente", ¿para que me necesitaría? ¡Probablemente, se iría! El miedo de que me pasara eso, rigió el patrón de todas las malas decisiones que he tomado al elegir a mis parejas. Y así, en las únicas 3 relaciones estables que he tenido, preferí a un hombre problemático, despreocupado y necesitado, sobre un hombre estable, seguro y autosuficiente.

Yo como todas las mujeres, estoy programada cultural, emocional y biológicamente para amar, sostener, ayudar y consolar a los demás... pero desde la semana pasada, por primera vez en mucho tiempo, he decidido que debo ser capaz de amar... sin sufrir. Tuve que detenerme enmedio de un proceso de enamoramiento fugaz, consultar ayuda de mis amigos, platicar mis experiencias con otras mujeres que aman demasiado y reflexionar ampliamente en cada uno de los párrafos que fui leyendo del libro, para romper completamente con estas malas decisiones al buscar pareja. La experiencia ha sido ¡terrorífica! al ir develando ante mis ojos, lo dañada que estaba en cuanto a mi manera de amar, pero al mismo tiempo fue una experiencia liberadora, que me permitió discernir los caminos que tomaré de ahora en adelante para mis futuras relaciones.

Por años, siempre quise relacionar "el amor" con tratar de ayudar. Sentía una enorme responsabilidad de arreglar los problemas de los demás, y al mismo tiempo me desocupaba de mí misma. ¡Pero ya no! Ahora sólo trataré de entender a los hombres, ¡no de arreglarlos!. Y antes de entablar una relación con alguien, primero entablaré una relación conmigo. El vacío dentro de mí, por la ausencia afectiva de mi padre durante mi infancia, no lo va a llenar alguien más. Si ando buscando amor para llenar ese vacío, probablemente sólo encuentre más vacío. Así que primero debo sentirme plena, feliz y amada.

¡Oh, cuánto me ha costado reconocer esto! Me costó 26 años entender que no necesito rectificar mi pasado, ni recuperar el amor perdido o ganar una aprobación reprimida de mi niñez a través de un hombre inaccesible y desafiante. Al contrario, lo que necesito es un hombre sano y cariñoso, con el cual pueda sentirme satisfecha, y no tenga la necesidad de revivir mis traumas de la infancia. Tampoco necesito perseguir y obsesionarme con un hombre que no tenga nada que ofrecerme, sino sólo la oportunidad de ayudarlo con sus problemas.

Si hubiera un grupo de autoayuda de "Mujeres que aman demasiado", reconozco que habría sido renuente en ir y reconocer mi problema, pero hoy me siento diferente, y he cobrado conciencia de la situación que vivía, y he tomado aliento para empezar a cambiar mi historia, reencausando mi afecto y mi amor, no hacia la obsesión de un hombre, si no a mi propia recuperación, para una mejor vida. Me siento un poco más capaz de renunciar a alguien del que estaba "enamorada" sin experimentar una depresion incapacitante. Creo que al fin puedo desprenderme, de mi papel de querer componerle la vida a todos los hombres que conozco. Y creo que ya no necesito a un hombre que sea todo lo contrario a mí, para equilibrar mi vida.

Como dije antes, no ha sido algo fácil reconocer que soy una mujer que a lo largo de estos años ha amado demasiado, porque me invadía mucho el miedo de cambiar, y renunciar a lo que siempre he conocido, he hecho y he sido... pero creo que esta vez el miedo no me va a detener para lograr la metamorfosis hacia un yo más sano, más elevado y con un amor más genuino... que me permita de ahora en adelante cambiar mis patrones de realciones dañinas, y apostar por una relación llena de confianza, amor, respeto y ternura compartida.

Ojalá, que muchas mujeres que aman demasiado, como yo solía hacer... pudieran experimentar la catarsis que yo experimenté...

Hasta la próxima...

sábado 10 de abril de 2010

Hola. Mi nombre es Melissa y soy una mujer que ama demasiado.

Cuando leí el título del libro "Mujeres que aman demasiado", inmediatamente me sentí atraída a comprarlo. Lo hojié un poco antes de tomar la decisión. Lo abrí, y la primera línea que leí decía: "Cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado". Inmediatamente cerré el libro, y no titubié en adquirirlo. Había algo en esa frase, que hizo que me sintiera completamente identificada: la palabra "sufrir".

Siendo criada en una familia de valores cristianos, he oído más de una vez que el amor "Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta" -1 Corintios 13:7-, y crecí con esa convicción dentro de mí. Sin embargo, en los últimos años, el sufrimiento a causa del amor, había estado rebasando mis fuerzas. No sabía porqué, no entendía porqué, pero estaba dispuesta a hacer algo al respecto. Compré el libro con la esperanza de que me ayudara un poco a vislumbrar algo.

Conforme iba leyendo el libro, tuve una experiencia catártica. Liberadora. Purificadora. Sentía como si me estuvieran quitando el peso de una realidad que no podía cargar más: sufrir por amor. Así que cada palabra que leía, era como un martillo que rompía poco a poco un molde en el que me había formado a lo largo de todos estos años, y del que no podía salir a pesar de mis esfuerzos.

¿Por qué no podía salir de ese molde? Bueno, después de lo que he leído y vivido en estos últimos 3 días, sé que era porque YO era de las mujeres que aman demasiado:

De un tiempo para acá me sentía muy atraída a un hombre, que no conocía muy bien y para colmo me parecía emocionalmente inaccesible: tenía un toque de misterio y rebeldía, me parecía imprevisible y a veces malhumorado y un tanto desamorado por las heridas provocadas por mujeres en sus experiencias pasadas. Por otra parte, se me figuraba una persona buena, confiable, cálida y genuina, y yo conforme lo iba tratando más, ¡me sentía aún más atraída!

No podía detenerme. ¡Cada día me gustaba más! Me estaba obsesionando por querer conocerlo, por agradarle más, por saber si él se podría sentir tan atraído por mí como yo por él... pero al mismo tiempo, empezó a entrarme el miedo. Miedo porque sabía que al estarme involucrando emocionalmente cada día más con él, estaba volviéndome poco a poco más incapaz de tomar decisiones acertadas y discernir si él podría ser una relación buena para mí.

Lo sabía por mis antecedentes en relaciones anteriores. Cuando me empezaba a atraer alguien, me obsesionaba con él, llamando a esa obsesión "amor" y permitía que esta controlara mis emociones y gran parte de mi conducta, y aunque sabía que ejercía una influencia negativa sobre mi bienestar, era incapaz de librarme de ella.

Además, yo reaccionaba profundamente ante los hombres emocionalmente inaccesibles, con deficiencias en su capacidad de amar, rebeldes, con problemas en la escuela, adictos, heridos, faltos de cariño y llenos de rencores. No me ahuyentaba el hecho de que fueran así. Al contrario; me encantaba la idea de que podría ser yo quien cambiara sus vidas, por medio de mi amor. Tenía una gran necesidad de demostrarles que eran dignos de ser amados, y que eran demasiado maravillosos para ser infelices. Me sentía atraída, porque me identificaba con compasión por su dolor, y me convencía que necesitaban mi ayuda.

El problema, es que ninguno de los hombres que amé a lo largo de mi vida y reunían las características anteriores, buscaban a alguien para "cambiar", ni necesitaban mi ayuda. Más bien buscaban a alguien con quien pudieran seguir siendo como querían, pero sentirse a salvo y seguros.

Sobra mencionar, que todas mis relaciones condujeron al fracaso. Aunque los aconsejaba, los apoyaba, les prestaba dinero, les prestaba mi carro, los ayudaba con su trabajo o sus tareas, les recordaba sus citas, toleraba todos sus desaires, trataba de no discutir con ellos, no mostraba celos, los alentaba a ser mejores personas, etc. todo esto no era suficiente. Todo el amor que les dí NO fue suficiente.

¿Pero por qué siempre me pasaba esto? ¿Por qué buscaba relaciones nocivas? ¿Hombres inadecuados? Esta vez no permitiría que me sucediera lo mismo. De modo que confíe en un amigo todo mi sentir, y me acuerdo que de las primeras cosas que me dijo acerca de el hombre que últimamente me atraía fue: "Lo estás idealizando".

Esta historia continuará...

lunes 5 de abril de 2010

Aventuras de una Tampiqueña en el DF. Parte 1.


Día 1 en el D.F: Del Aeropuerto a la casa en que me hospedé, en vez de hacer 40 minutos, ¡¡¡Me eché 1 hora y media de camino!!!... Todo por culpa de una carrera de ciclistas. Gosh! Y yo que me quejaba porque en Tampico el gym me quedaba a 20 minutos de la casa...

Día 2 en el D.F: Tuve que ir al Wal-Mart a comprar mandado... y en quincena... ¡Oh, gran ERROOOOR! ¡El tráfico de carritos de supermercado estaba peor que el tráfico de vehículos en la Avenida Hidalgo durante una venta nocturna de Liverpool! Nota Mental: ¡JA-MÁS pararse en un Wal-Mart en quincena en el D.F.! ¡Jamás!

Día 3 en el D.F: Me duele la cabeza... No sé si es por el smog, por la altura o por el estrés de bajarme todos los dias en la estación del HGM en la Col. Doctores y tener que cuidar mi mochila para que no me la roben...

Día 4 en el D.F: Que deportes extremos, ni que ocho cuartos... Si no has estado en Tacubaya a las 8:30 de la noche, y no te han seguido 2 tipos mientras tu tratas de llegar a la parada del camión... ¡No has vivido!

Día 5 en el D.F. ¿¿¿$7,500 por un departamentito en la Roma!!???? ¿Acaso tienen el piso de marmol, puerta de caoba, techo con láminas de oro, y muebles europeos??? ¡jum! ¡Por el mismo precio rentaría una casa amueblada en la Col. Petrolera!

Día 6 en el D.F: Hoy comí tacos de suadero en la colonia Doctores... debo dar gracias a Dios porque seguí viva... a pesar de comerme los tacos... y ¡a pesar de haber estado en esa colonia!

Día 7 en el D.F: Ya probé los Tlacoyos, las Campechanas, las Quesadillas de flor de calabaza, los Bisquets de Obregón, los tacos de suadero y las tortas de milanesa,... ¡Pero me rehuso a comer tortas de tamal! ¡Eso es una aberración!!!

Día 8 en el DF: Hoy me dieron mi arrimón oficial en el autobús... Me siento bautizada... lo peor es que me falta la confirmación y la primera comunión.

Día 9 en el DF: Con eso de los matrimonios gays,... ahora sí que hay una parejita besuqueándose a la vuelta de cada esquina. Lo peor es cuando los canijos están requeteguapos y no queda nada más que lamentarse, y decir "Que desperdicio de hombres..."

Día 10 en el D.F: ¿Ya no hay caballeros en el autobús o qué? Siempre me toca ir parada...y rezo porque el que está atrás de mí no se me pegue y ¡la tenga "parada"! ¡ja!
Día 11 en el D.F: Definitivamente mis dolores de cabeza en el D.F. se deben a la falta de oxígeno... ¿o cómo se explican el que siempre me bofeo bien gacho después de subir 5 escalones en el metro??? ¡Definitivamente, necesito estar a nivel del mar!!!

Día 13 en el D.F: ¿Por qué rayos aquí los mocos se vuelven piedras??? Les aseguro que sacarse un moco de la nariz, es como autoflagelarse. ¡Siempre te sacas sangre!

Día 15 en el D.F: He encontrado la forma de "camuflagearme" en el metro: sólo tengo que caminar deprisa, poner jeta de fastidio tipo ¿Tú que chingaos me ves? y hacer como que leo un libro para verme "culta"... (¡ja! ¿quién fregaos puede leer un libro mientras vas parado agarrado de un tubo? ¡Ni las teiboleras que son expertas en tubos!)

Día 16 en el D.F: Les manejo lo que viene siendo las pastillas frutales para refrescar garganta, el cd con los éxitos de ayer y hoy, los kleenex de a 2 por 5 pesos, las alegrías de amaranto con nuez y pasitas, el recetario para cocinar en cuaresma, el mapa de la ciudad de México con todo y rutas de metrobús...¡Aaah! Los vendedores ambulantes son tan convincentes, que deberían dar clases de Mercadotecnia en la UNAM.

Día 17 en el D.F: He caído en la tentación de comprar un cd pirata... ¿Quién se puede resistir a la oferta de 160 temas románticos por 10 pesos? Gosh! Si vendieran la mochilita con bocinas, ¡también la compraría!

Día 18 en el D.F: Dios, líbrame del acento chilango. ¡Es lo único que te pido! Creo que es contagioso... el "¡No mancheeees!" lo traigo a flor de piel.

Día 19 en el D.F: Al fin se me hizo ir a un famoso "antro" en la calle Mazaryk... ¡OMG! ¿Es el Oso Polar lo que estoy escuchaaando??? ¡ja! Y eso que era un lugar muy "pipirisnice"... Selva Negra is in da House!

Día 20 en el D.F: Más vale decir aquí corrió, que aquí valió. Me niego a ir a Tepito, porque realmente dudo que pueda pasar desapercibida... pero ¿qué, quéeee?¿Una réplica de bolsa Channel por $120 pesos?... ¡Eso puede hacerme cambiar de opinión!

Día 21 en el D.F: Ya sé que tengo cara de chica provinciana, ¡¡¡pero a mí ningún taxista me hace mensa!!! ¡ja! ¡Cuídense taxistas!!! Hello!? ¿¿¿No saben que existe Google Maps???

Día 22 en el D.F: Hoy estuve desde las 2 pm a las 7 pm en la Basílica de Guadalupe porque no me quedó de otra, y me chuté más de 100 veces (8)Desde el cielo bajó una mañana, La Guadalupana, La Guadalupana, La Guadalupana desde el Tepeyaaaac(8)... fue el día más católico de mi vida.
Día 24 en el D.F: ¿Cómo se atreven a decirle rancho a Tampico??? La única que puede decirle rancho soy yo. Ahora entiendo el lema, de "Haz patria, y mata un chilango"... aplica en estos casos.

Día 27 en el D.F: Me subo al metro. No cabe ni un alfiler. Mi cuerpo toca todos los cuerpos alrededor de mí. En eso el tipo atrás de mí... mete su mano debajo de su pantalón. ¿Qué creen que hizo? Miren... no me quedé para saberlo porque me bajé del metro.... ¿pero que suponen que iba a hacer? Quiero ser positiva y pensar que sólo iba a rascarse.

Día 28 en el DF: Hoy fui al estadio Universitario al partido de Pumas VS San Luis... me salvé del agua de riñón, de ser slameada por la Rebel y de ser golpeada por unas "grouppies" de Leandro cuando grité que "jugaba como niña"... pero no me salvé... ¡del maldito Sol! Nota mental: Aunque en el D.F. parece que el sol no quema,¡siempre debo llevar bloqueador!

Día 30 en el DF: Estoy en la parada del camión junto con mi hermana, esperando que pase el bus... y pasa un carro con unos tipos arriba y nos dicen " ¡Esa de rojo...!"... Ya no supe si me gritaban a mí que traía sueter rojo, o a mi hermana que trae el pelo rojo... pero de cualquier forma, hoy entendí el significado de "piropos guarros"...

Día 31 en el DF: Hoy cumplo un mes de que llegué. El saldo es el siguiente: 2 arrimones en el metro, 2 taxistas que me querían ver la cara, 1 partido de Pumas sin agua de riñón, una persecución por 2 hampones en Tacubaya y 1 kilo extra conformado por tlacoyos, tacos de suadero, tamales y quesadillas de huitlacoche. Creo que hasta ahorita el saldo es positivo... ¡si consideramos que aún no me asaltan! ¡ja!