martes 22 de junio de 2010

¿Con cuántos hombres se puede acostar una chica sin que la consideren una güila?

Semanas atrás estábamos platicando un grupo de amigas cuando una de ellas al referirse a una chica que conozco, exclamó: "¡Esa vieja es una güila!". Inmediatamente al preguntarle por qué, me respondió: "¡Por qué se ha acostado con Fulanito, Merenganito, Chonito, Sutanito y quién sabe con cuántos más!", y entonces más tarde a solas, le pregunté a mi amiga: "¿Y con cuántos se debe de acostar una mujer para que NO se le considere una güila?".

Se hizo el silencio. Mi amiga se quedó pensando.

Querida lectora, ¿Te has hecho alguna vez esa pregunta?: ¿Con cuántos hombres se puede acostar una chica sin que se le considere una güila, zorra, o puta?

Me tomé a la tarea de preguntar en twitter, y he aquí alguna de las respuestas que me dieron:





En fin, después de leer muchos twitts, y escuchar la opinión de algunas amigas llegué a la siguiente conclusión:

Un hombre te considera una güila si te acuestas con todos menos con él. También, te consideran una güila si te acuestas con ellos una sola vez, y luego nunca más te vuelves a acostar con alguien en tu vida. Las mujeres te consideran una güila, tan pronto te hayas acostado con un chico más de los que ellas lo han hecho, si estás más buena que ellas, y si te acuestas con el chico que les gusta. Así que de cualquier manera te friegas, no importa lo que hagas.

Por eso, una de dos: o te vuelves abstemia y célibe como la Madre Teresa de Calcuta; o te acuestas sólo con personas que sean extraños, que no se conozcan entre ellos, que nadie de tus amistades conozca y no vuelvas a ver jamás. Sin embargo, creo que la mejor solución de todas, es que dejes de preocuparte por lo que la gente diga de tí, pues al final del día tú vas a ser tu mejor juez, ya que sólo tú sabes con cuántos te has metido... aunque pensándolo bien, este último consejo aplica si NO te has acostado con más gente que yo; porque si SÍ lo has hecho: entonces eres completa, irrefutable e irremediablemente una güila.

¡Jajaja!

domingo 13 de junio de 2010

Qué hacer para llamar la atención de tu novio durante el Mundial

Este mes, del 11 de junio al 11 de julio, los hombres estarán pegados a sus televisores TODO EL TIEMPO. ¿Por qué? ¡Porque es el Mundial de Fútbol! Así que, chicas: no importan los patéticos esfuerzos que hagan por llamar la atención de su novio, ya que al final... ¡No lo van a lograr!

Incluso, me atrevería a asegurar que si te pasearas desnuda enfrente del televisor, tu novio es capaz de gritarte "¡Quítate qué me estás tapando la pantalla!!!" antes de aventarte el control remoto a la cara para que te muevas rápido.

Así que, ¿Qué se puede hacer en estos casos? ¿Cómo hacer para que tu chico te ponga atención durante este mes en que se celebra el Mundial de Fútbol? Eso es lo que se preguntan millones de mujeres alrededor del mundo... y la solución es muy simple:

La próxima vez que empiece el partido de fútbol, y tu novio se siente a prender el televisor... préndele fuego a la habitación. Luego, con una cara de inocencia, dí "¿Qué es ese olor?" y hazlo que se pare a averiguar de donde viene ese olor, para que descubra el fuego y vaya a apagarlo.

Al siguiente día, cuando vuelva a sentarse frente al televisor para ver otro partido, préndele fuego a la cocina, y cuando empieze el olor a quemado, voltea a verlo con una mirada retadora -de esas que una hace con una ceja alzada y el seño fruncido- y dile que se te hace muy sospechoso, que cada vez que él se sienta a ver un partido de fútbol, un cuarto de la casa se incendia.

Si al día siguiente de eso, se atreve a prender de nuevo la televisión para ver el Mundial de Fútbol, mete una bomba molotov al refrigerador, y justo después de que explote y él se encargue de apagar el incendio, reclámale: "¿¡¡QUÉ DIABLOS TE PASA!!? ¿¡Cómo te atreves a seguir haciendo eso!? ¿¡Y exactamente qué es lo que ganas viendo los partidos de fútbol en la tele, que valga más la pena que nuestra propia seguridad!!!?"

Si aún así, al día siguiente de eso, tu novio vuelve a prender el televisor para ver un partido de fútbol; yo te sugiero que lo dejes, porque al parecer aquí el meollo del asunto, es que tu novio está tratando de quemar la casa contigo adentro, y eso demuestra que es una persona inmadura e inestable.

Lo mejor en este caso es que busques un hombre que no le guste el fútbol. Suena imposible, ¡pero sí existen! (de hecho conozco a un diseñador gráfico al que no le gusta el fut, y con mucho gusto te paso su teléfono para que le marques cuando dejes al inestable e inmaduro de tu novio).

Eso sí, te advierto que los que no se la pasan sentados frente a la tele viendo el fútbol, probablemente se la pasan sentados frente a la computadora navegando en internet, así que si quieres llamar la atención de estos últimos... probablemente tengas que aplicar el mismo consejo.

¡Mucha suerte! Y recuerda nunca confiar en personas inestables... nunca sabes cuando puedan quemar la casa.

miércoles 9 de junio de 2010

Aprendiendo del Puercoespín

Durante la Era Glacial, muchos animales morían a causa del frío. El puercospín percibió esta situación, así que empezó a vivir en grupos. De esta manera se darían abrigo y se protegerían mutuamente.

Sin embargo, al juntarse unos con otros, las espinas de cada uno herían a los vecinos más próximos. Justamente, se hería a aquellos a los cuales se les brindaba calor. Esto provocaba que se separaran unos de otros continuamente, pero cuando lo hacían volvían a tener frío; así que los puercospines tuvieron que tomar una decisión: o desaparecían de la faz de la Tierra, o aceptaban las espinas de sus vecinos.

Con sabiduría, los puercospines decidieron volver, y vivir juntos. Aprendieron así a vivir con las pequeñas heridas que una relación muy cercana les podía ocasionar, porque lo que realmente importaba era el calor del otro.

Sobrevivieron.


La intimidad que desarrollamos en la comunión diaria con las personas, siempre implica que nos espinemos en algún momento. No hay ninguna relación de acercamiento -tales como la familia, amistad, noviazgo, matrimonio, equipo de trabajo, etc.- donde no haya situaciones "que nos piquen", pero depende de cada uno de nosotros decidir como restaurar esa relación para que no se pierda, a pesar de las constantes "espinitas" que ella implica.

¿Por qué digo esto? Porque yo no soy perfecta. Más bien soy bastante defectuosa, y sé que mis defectos son como "espinitas" capaces de herir a las personas con las que convivo diariamente: soy super olvidadiza, bien despistada, muy penosa, indecisa -cambio de planes como de calzones-, a veces prometo hablar por teléfono y no lo hago, me distraigo a la más mínima provocación, procastinadora de a madre, olvido fechas importantes y tengo muchos miles de defectos más. ¡M-u-c-h-o-s!

Aún así, tengo amigos a pesar de mí misma.

El problema es que a lo largo de estos últimos meses, algunas personas con las que había estado cosechando una relación de amistad, prefierieron alejarse, ya no convivir más, dejarme de hablar, eliminarme de sus contactos o poner distancia de por medio... justo cuando descubren algunos de mis defectos que son como "espinitas" de esas que "pican" en nuestro diario convivir.

Lo curioso es que poco tiempo después de que estas personas deciden retirarme su amistad, me expresan que me extrañan, o lamentan haberse alejado de mí, que sienten mucho haberse enojado, y que desean de nuevo recuperar la relación que tenían conmigo.

Por eso, aunque al principio parezca que la mejor solución para una relación de amistad que te "espina" es romper con ella; la realidad es que al romper esa relación de amistad, puedes estarte condenando a la hipotermia... y quizá poco tiempo después al ver que te falta el calor de esa amistad, quieras recuperar la relación... y sea demasiado tarde para revivirla.

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas. Sino que es aquella donde cada uno acepta los defectos del otro y consigue perdón por los suyos propios.

Eso es lo que aprendí del puercoespín.