Si tienen tiempo siguiendo mi blog, sabrán que muchas de mis amistades nuevas en los últimos dos años han sido gracias a Twitter. Y bueno, entre muchas de esas amistades que han sido de lo mejor, conocí a Emmanuel Herrera. Para ser específicos, a él o conocí en una fiesta de twitteros que hice en mi casa el año pasado. El llegó con esa alegría que lo caracterizaba, para ser el alma de la fiesta. Cantamos, bailamos, comimos, platicamos. ¡Me cayó con madres! Recuerdo que incluso ese día sobraron muchas cervezas, muy amablemente me decía que me las quedara yo, porque yo era la “anfitriona” de la fiesta, pero como yo ni tomo, le pedí que se las llevara y accedió a llevárselas t-o-d-a-s en una cubeta de mi mamá que usó como hielera, y desde ese momento, siempre que me veía me decía con una cara de apenado: “¡Luego te llevo la cubeta de tu mamá!” y nos echábamos la carcajada, porque al final de cuentas, los dos sabíamos que eso nunca sucedería.
Luego nos volvimos a ver en mi casa en la “Twittposada” que organicé, y posteriormente fue de los pocos de mis amigos, que me acompañaron en la fiesta de disfraces de mi hermana. Luego justo antes de venirme al D.F. me invitó a su fiesta de cumpleaños en su casa, con su familia, y demás amigos; ¡y la fiesta estuvo con madres! Me la pasé taaan bien ese día. Recuerdo que su familia fue su-per-a-ma-ble conmigo -¡y con mi hermana y mi novio!-. Pasamos una noche estupenda esa vez. Jugamos Wii, bailamos, comimos tacos y pastel… y esa fue la última vez que lo vi.
El día de ayer me enteré que Emmanuel había sido asesinado.
Primero me quedé en shock. No lo podía creer. Lo único que quería era conectarme al Twitter para escribirle un tuit a Emmanuel diciéndole: “¡Por favor, dime que son puras mentiras esas jaladas que andan diciendo por ahí, de que estas muerto!” Pero lamentablemente, tan pronto me conecté al Twitter, y chequé mi Facebook, vi que yo tenía varias menciones donde mis amigos me reportaban que la información al respecto era cierta: Emmanuel había muerto.
Me enojé con la vida. Luego lloré de impotencia. Realmente me dolió mucho la noticia. Pensar que ya no estaba entre nosotros me revolvía el alma. Nunca conoceré a alguien como él. Emmanuel era único.
Yo no sé cómo fue que murió Emmanuel, pero puedo decirles como vivió. Él fue una persona excepcional, de esas que son el alma de la fiesta, amable y sencillo, con una sonrisa que contagia. Era buen amigo, buen hermano, buen hijo, supertrabajador y divertido. Él te hacía reír al primer descuido, se ofrecía a ayudarte a la más mínima provocación y era esplendido con los demás. Era dadivoso, vivía la vida plenamente y no dejaba que NADA lo limitara. Absolutamente NADA.
Quisiera pensar que si Emmanuel ya no está aquí entre nosotros, es porque cuando Dios ve que hay personas como él que son tan espectaculares, prefiere llevárselas para que le hagan compañía. No sé qué otra explicación pensar. Me duele demasiado. De hecho justo en este momento, lloro mientras escribo. Solo espero que en algún momento lo pueda volver abrazar, aunque sea allá en el cielo. Siempre lo voy a recordar, y lo llevaré en mi corazón, porque personas como él jamás se olvidan.
Emmanuel… te veo en el cielo.
Descanse en paz, Emmanuel Herrera.
jueves 31 de marzo de 2011
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amor, lamento mucho loq ue pasó, yo también lo conocí y se que era un chavo a toda madre, aun te recuerdo a ti, como toda una repostera en el centro comercial decorando la galletota que le llevaste en su cumpleaños... descanse en paz emmanuel...
ResponderSuprimiremma como le deciamos sus amigos, fue una persona que hacia todo lo que el keria, y nada lo limitaba como lo dices en tus palabras, tenia muchos anhelos, ilusiones, hasta mi compentencia directa iba a ser el [queria poner su negocio]. lo extrañaremos mucho.
ResponderSuprimirgracias, por dedicarle estas palabras tan bellas a emma en donde quiera que se encuentre ahora.
Mi querida meli, generalmente entro a tu blog a reirme un poco y a desestresarme, lamentablemente esta vez me conmovio lo que escribiste de tu amigo, no te conozco ni conoci a tu amigo, pero la manera de como te expresas de el habla mucho de lo que fue en vida, finalmente el ya esta descansando, "jodidos" nosotros que todavia nos quedamos a sufrir todo este desmadre que esta pasando en el pais.
ResponderSuprimirAnimo wera, echale ganas y ni pex, asi es la vida no queda otra que seguir adelante, te mando un saludo.
Ánimo doctora, a veces son muy difíciles las pruebas que se nos presentan, ésta, sin duda, es una de ellas. Un abrazo
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